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Archive for the ‘Opinión’ Category

El actuar de las autoridades

Ultimamente en la región norte de México, Chihuahua, ha sido asolada por una creciente ola de violencia. Estos hechos de violencia se han vuelto parte de la cotidianidad de la comundiad chihuahuense, al ver en los periódicos el asesinato de de un narcotraficante, o de un civil común y corriente, la sociedad lo ve como algo normal.

Los mismos periódicos locales han contribuido en gran medida a volver inmune a la comunidad ante esta situación, esto en el sentido que se publican las imagenes de asesinatos con un alto grado de amarillismo, claro, lo que le interesa a los periódicos es incrementar sus ventas. El problema central es que se genere este tipo de actos violentos donde cada vez más personas son acribilladas por las bandas narcotraficantes.

Las autoridades del Gobierno de Chihuahua han captado en sus camaras de seguridad pública el impune actuar de las bandas narcotraficantes en las calles, como en el caso del video escandalo que se dio en la comunidad de Creel, Chihuahua. La respuesta de la Procuradora ante la divulgación de este video es sonreir ante las camaras y enfatizar que se cometio un crimen al divulgar este video en los medios de comuniación. La respuesta de la Procuradora debería de ser más enérgica ante el libre transito de los narcotraficantes, ya que este problema se ha convertido en un punto neurálgico que resolver por el bien de la sociedad chihuahuense.

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Fraccionamientos Privados

Anteriormente se han publicado en Escritura Libre textos donde se enmarca la violencia que se genera y se ha generado en las sociedades. Uno de los aspectos neurálgicos que se tienen que atender en la agenda de cada gobierno es la violencia, la cual debe de enfrentarse desde todas sus aristas: violencia familiar, violencia escolar, violencia mediática, violencia laboral, violencia social - es decir robos, homicidios, secuestros, balaceras, etc. -.

El presente texto se enfoca a la violencia que se ha generado en la región norte de México, particularmente en la Ciudad de Cuauhtémoc, Chihuahua. Dejando de lado los atracos, los asesinatos, los medios de comunicación amarillistas, este municipio presenta graves problemas viales (los cuales pueden traducirse a final de cuentas a violencia). Los vecinos del Fraccionamiento San Antonio han escudado el problema vial en la creciente violencia que se ha generado en el Estado de Chihuahua, y esto se ha transformado en la petición de cerrar la colonia o el fraccionamiento levantando casetas con plumas para impedir el acceso vial de 9:00pm a 6:00am. (http://www.xepl.com.mx/completa1.php?s=region&i=37111)

Al implementar este tipo de medidas se afecta a los comercios establecidos en el fraccionamiento que se pretende cerrar. El problema que no ha resuelto Cuauhtémoc todavía es la falta de cultura vial, prácticamente en cada esquina de la Ciudad hay expendios de vinos y licores con sistema de autoservicio provocando que los automóviles formen filas largas sobre la calle y sobre la banqueta (problema que se pasa por alto en las oficinas de Vialidad y Tránsito de Cuauhtémoc). Si bien en el Fraccionamiento San Antonio hay esta clase de expendios, hay problemas graves con los adolescentes y jóvenes que suelen “dar la vuela” por las calles de dicho fraccionamiento sin prestar atención a los señalamientos viales.

Para que un fraccionamiento se pueda cerrar, o se haga privado, tiene que estar exento de la presencia de algún tipo de comercio o negocio, de lo contrario estas medidas afectaran gravemente tanto a los negocios como a los consumidores. La solución estriba en profesionalizar a los elementos de vialidad y generar una conciencia vial en los adolescentes, y en su defecto utilizar medidas administrativas para evitar que los automóviles estén sobre la banqueta, se respete a los peatones, se respete los límites de velocidad y demás señalamientos de vialidad. 

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La corrupción del lenguage

Al estar el hombre organizado en sociedades, presenta la característica ineludible de comunicarse con sus congéneres. Para poder saciar esta necesidad el hombre se vale de dos herramientas, la comunicación oral y la comunicación escrita. Con el paso del tiempo el lenguaje generado entre las personas logró transportar el bagaje cultural de la sociedad.

A lo largo de los años el hombre ha generado diversos estilos y técnicas. En cuanto a la comunicación escrita vemos reflejadas estas técnicas en las novelas, en libros biográficos, libros de historia, etc.; en cuanto a la comunicación oral la técnica se expresa en la elocuencia de la oratoria, en la forma de imponer presencia, de saber llevar un mensaje a diversos tipos de audiencia, en fin en saber hablar.

Sin embargo, las generaciones jóvenes rompen con la forma de comunicarse. Tal vez por rebeldía, por flojera, por tratar de unirse a un determinado grupo, o por ignorancia algunos jóvenes se comunican sin seguir ningún tipo de orden gramatical. En cuanto a la escritura destruyen totalmente las palabras y dejan únicamente el sonido sustituyendo determinadas letras, y sucede lo mismo con la comunicación oral al agregarle a las palabras letras de más.

Podrá haber alegatos a favor de esta situación como: es más rápido hablar así, está de moda hablar de esta forma, o bien, es más cómodo comunicarse al cambiar la estructura de las letras. Sea cual sea la excusa, el utilizar esta forma de comunicación malversa completamente el lenguaje y peor aún se les empieza a olvidar la forma correcta de escribir.

Es importante saber comunicarse correctamente con los demás –de forma oral o verbal – ya que muestra en cierto sentido nuestro estilo y nuestra forma de ser. El saber hablar sin la necesidad de utilizar frecuentemente muletillas, o palabras con letras de más, el saber escribir bien denota la capacidad intelectual de las personas.

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El Infierno

Si algo seguro existe en esta vida es la muerte, y la inevitable cita con tan lóbrego destino lleva a la mente del hombre a formular una serie de ideas sobre lo que yace al final del trayecto de la vida. La idea generalizada es que después de la vida las almas llegan al cielo, claro que para ello las almas debieron haber llevado una vida que apremie tal destino – y para darle un balance a la existencia del cielo debe de existir el infierno.

El infierno ha formado parte de la mayoría de las religiones, donde de cierta manera amenaza a los creyentes con la idea de una vida de sufrimiento en un mundo donde impera el fuego que cobra las acciones malvadas realizadas en vida. En cierto sentido el actuar cotidiano del ser humano se ve limitado a las consecuencias que puedan tener sus actos, ya que de cometer algún pecado, o realizar una falta mortal en la religión que se este profesando fenecerá ante el sufrimiento por la eternidad.

Por mucho tiempo el hombre ha tratado de darle una definición al infierno, en la mitología griega el infierno se ha definido como el lugar sub-terrestre, conocido como El Hades (Encarta 2006), en el que las almas pagaran su condena. Este sitio se encuentra dividido en dos lugares: Erebo, lugar donde entran los muertos en cuanto mueren; y Tártaro, la región más profunda del Hades. Asimismo en la actualidad la religión Católica ha situado al infierno como el lado opuesto del cielo, al cual solamente es posible llegar después de la muerte.

¿Pero realmente el infierno es un lugar astral al cual solo pueden llegar los espíritus o las almas? En el catecismo se ha instruido a los jóvenes pupilos que de no arrepentirse de los pecados mortales en el lecho de la muerte garantizara un pasaje seguro al infierno. Sin duda alguna el infierno es aquel lugar donde el sufrimiento y la oscuridad trenaran las almas. Es mas que un lugar astral, es un estado físico y emocional.

Sin embargo el infierno se puede encontrar en este mismo mundo, en esta misma vida. Los remordimientos de las personas pueden implicar pensamientos verdaderamente infernales, ya que al cargar con ciertos errores a lo largo de la vida puede implicar un auténtico peso en los hombros donde las imágenes de aquellos actos pueden causar pulsaciones o impulsos de desesperación en la mente. El cargar en la conciencia con la muerte de una persona puede implicar un infierno en vida, donde el sufrimiento no esperara a tomar acto de presencia hasta que el alma se encuentre en el mundo de los espíritus.

En mi opinión el infierno no es aquel lugar que solo puede ser alcanzado por los espíritus, sino que es ese lugar físico o ese estado mental en el que la persona esta sufriendo. Simplemente al analizar la situación que vive el mundo podría decirse que nos encontramos ante los brazos del infierno. Al ver la violencia que carcome las entrañas de la sociedad nos muestra que no es necesario esperar la cita de la muerte para entrar en el infierno.

Las personas que son victimas de atentados terroristas sufren en las garras del averno, el niño que es victima de innumerables mofas, o la persona que es sacudida por las burlas de los demás o simplemente por la falta de éxito en su vida pueden llegar a sufrir a tal grado de querer terminar con su vida. La persona que esta sufriendo por algún ser querido que se encuentra en el lecho de la agonía, o que ha sufrido algún percance físico podría estar viviendo un infierno en carne viva.

Probablemente el infierno nos ha alcanzado sin darnos cuenta. Las personas que sufren de locura mental, a tal grado de no distinguir entre la realidad y la fantasía, han visto a los ojos al espectro del infierno que logra enajenar las mentes de sus victimas en un mundo sufrimiento. Simplemente el pensar como seria la vida de una persona con esquizofrenia - que tiene que lidiar con alucinaciones o con voces imaginarias que la persiguen en cada paso de su vida, y que terminan sucumbiendo ante la voluntad de estas voces imaginarias – es difícil imaginar que todavía existe un infierno mas allá de la vida.

El infierno es más que un lugar, es una situación en la que las personas se encuentran pagando los actos de malicia realizados. La vida podría considerarse en cierto sentido en una forma de infierno en la que la capacidad de salir de el yace en la fuerza, y en la voluntad de cada persona para poder sobrellevar algún percance. Para darle una respuesta a la vida se ha situado a la muerte, y para poder comprender en cierta forma la muerte se ha creado el cielo y para mantener el equilibrio se ha dado cabida al infierno. Probablemente este infierno viene a ser la respuesta hacia todos aquellos actos de violencia, donde sus autores pagaran condena por sus actos.

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La violencia en los medios de comunicación

La violencia es un espectro que le ha hecho sombra al ser humano desde antaño a tal grado que ha cubierto con su oscuro manto el engranaje social. La violencia se ha convertido en un fenómeno histórico, se ha convertido en un tema del ámbito de la cotidianidad que impregna sin dar tregua alguna a todas las escalas sociales.

Se ha inmerso tanto en el ámbito de la cotidianidad que a la vista del ser humano, la violencia marcha de manera diáfana de modo que se percibe como algo normal. Se destila a través de las fotografías que son difundidas en los medios de comunicación; la peor consecuencia de la violencia es que las sociedades paulatinamente se están acostumbrando a ella, debido a que esta muy presente en la vida de los individuos.

El motivo por el cual la sociedad se esta familiarizando con el fenómeno de la violencia encalla prácticamente en dos teorías: que los medios de comunicación han vuelto a la sociedad adicta al amarillismo; y/o que la sociedad creo medios de comunicación de carácter amarillista para abastecer la presencia innata de la violencia.

Con forme la historia ha marcado su paso se pudiera llegar a pensar que la violencia es una característica inherente en el hombre, sin embargo en mi opinión la violencia es un aspecto que es aprendido en el ser humano, y este aprendizaje se ha dado en una muy gran medida por medio de los medios de comunicación. Los medios de comunicación han cumplido a la perfección con uno de sus papeles, el difundir. Los medios han logrado difundir la violencia a tal grado que pareciera que para que exista una noticia esta debe de estar tintada de brutalidad, de mordacidad.

Tal ha sido la ambición de los medios de comunicación que le imprimen mayor importancia a las notas amarillas que a aquellas que realmente son importantes para el conocimiento de la sociedad. Se han relegado a temas de segundo plano noticias de carácter cultural o educativo.

Se le ha permitido a los medios extender sus feroces garras que trenan el semblante humano por medio de sus frases avasalladoras que lo mueven a seguir propiciando y adquiriendo la violencia. Las secuelas se pueden divisar al ver que la sociedad se inmuta ante una imagen violenta como un secuestro, una violación, la muerte de un infante; sin embargo esta misma sociedad permanece gélida ante la lacerante desgracia de aquellos que no tiene un lugar donde pernoctar, que padecen hambre o que mueren por el frío.

La presencia de imagines violentas en los medios de comunicación conllevan un beneficio, que no es reciproco ante la sociedad, en el sentido de la adquisición de una remuneración económica para los autores de fotografías violentas. Sin embargo esta remuneración económica está llena de miseria humana, miseria que se ha encargado de envolver al hombre en un legado de des-humización.

Mientras la sociedad no tome conciencia, la violencia seguirá utilizando la máscara de los medios de comunicación para llegar al ser humano como una hidra de mil cabezas. Mientras el ser humano permanezca hueco, inerte, indolente ante las imágenes derroteras que marcan un enfoque violento, el recuerdo de la imagen adargada en el dorado horizonte será carcomida por aquel temible mal que amenaza los derechos y principios. La sociedad tiene el poder de elegir que tipo de imágenes ver en un medio de comunicación, debido a que los medios necesitan de un público para poder vender. Si este público toma conciencia puede detener el movimiento de la violencia en los medios de comunicación.

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